Hogar Mediterraneo
Este proyecto es de una familia internacional, activa, acogedora y muy sociable, que ha encontrado en esta vivienda el lugar perfecto para establecer su hogar. Rodeada de vegetación autóctona, bañada por la luz natural y con vistas privilegiadas a la sierra Calderona, la casa ofrecía desde el inicio un enorme potencial para transformarse en un espacio saludable, luminoso y con carácter donde el confort natural se disfrutase todo el año
Uno de los principales objetivos del proyecto fue abrir la vivienda al exterior, integrando el paisaje en la experiencia cotidiana del interior. Para ello, se practicó una gran apertura en la fachada este —hasta entonces ciega—, generando una conexión directa entre el salón, el jardín y la montaña. Las carpinterías de gran formato, enrasadas y con acabados cálidos, refuerzan esta continuidad visual y espacial. Además, se acondicionó la terraza superior, antes infrautilizada, para disfrutar plenamente de las espectaculares vistas y crear un nuevo espacio de descanso al aire libre.
Desde el inicio, la reforma se planteó como una transformación integral que diera respuesta tanto a la vida cotidiana como al estilo de vida social de la familia: una casa flexible, abierta y coherente, con estancias pensadas para compartir, trabajar y descansar.
Confort, funcionalidad y respeto por lo existente
La intervención fue global: se reorganizaron los espacios, se mejoró la envolvente térmica, se renovaron las instalaciones y se cuidaron los acabados con criterios de salud y coherencia estética. Se conservaron elementos estructurales singulares —como los pilares del antiguo lucernario— que ahora vertebran la circulación y aportan carácter al espacio central.
La vivienda se articula en torno a una gran zona de día que conecta cocina, comedor, sala de estar y un amplio espacio de recreo con vistas al jardín. Se incorporaron dos estudios independientes para el teletrabajo diario, varias habitaciones para invitados, un dormitorio principal con baño en suite y un dormitorio adaptado para el juego y crecimiento de Diego.
Bioconstrucción y diseño bioclimático: confort saludable
Desde el primer momento, el proyecto se abordó con una mirada bioclimática, orientada al confort ambiental y la sostenibilidad:
- Aislamiento natural y continuo:
Se mejoró toda la envolvente mediante aislamiento de corcho, tanto insuflado como en placa, en muros y techos. También se trató el suelo en zonas sin forjado sanitario para evitar pérdidas térmicas.
Estudio bioclimático personalizado:
Tras analizar orientación y soleamiento, se descartó el suelo radiante al no resultar eficiente; bastan unos radiadores en el salón durante algunas semanas del año.
Climatización eficiente:
La vivienda cuenta con aire acondicionado que apenas se utiliza en invierno, gracias al buen comportamiento térmico general, sostenido principalmente por sistemas renovables.
Carpinterías adaptadas a la orientación:
Una de las caracteristicas de la vivienda son las ventanas esquineras de los dormitorios, que amplifican la luz natural y las vistas. Las carpinterías exteriores han sido cuidadosamente elegidas según la orientación de cada hueco, incorporando protección solar, alta estanqueidad al aire y vidrio bajo emisivo. Se incorporaron protecciones pasivas como lamas móviles y vegetación de hoja caduca.
- Materiales saludables:
Se ha trabajado con ladrillo cerámico, morteros de cal, pinturas minerales, carpinterias exteriores de aluminio de alta eficiencia y carpintería interior de roble rechapado, manteniendo una estética natural, atemporal y coherente.
Ventilación e iluminación natural:
El diseño potencia la ventilación cruzada y la renovación del aire gracias a la disposición estratégica de los huecos. El espacio central está abierto a tres fachadas, lo que permite una iluminación abundante y uniforme a lo largo del día.
Diseño coherente, materiales nobles y conexión con el entorno
Lo que en un principio pareció un reto —los pilares del antiguo lucernario— se convirtió en una oportunidad para estructurar una circulación fluida e intuitiva en la zona central. La cocina, abierta al jardín, es el núcleo funcional de la vivienda. Los baños fueron rediseñados con proporción, criterios de salubridad y una combinación de revestimientos cerámicos y cal. Los dormitorios se adaptan con flexibilidad a las necesidades de descanso, juego o trabajo. Las dos oficinas ofrecen privacidad y confort para el trabajo diario. El jardín y las terrazas extienden el interior hacia el exterior, creando espacios habitables y frescos durante todo el año.
Como elemento singular, destaca una celosía artesanal de barro cocido que actúa como barandilla en ambos tramos de escalera y como separador visual entre usos, aportando textura, calidez y ritmo al conjunto.
Compromiso energético y sostenibilidad real
La eficiencia energética ha sido un eje prioritario en la reforma. Se instalaron paneles solares tanto para la producción de electricidad como para el calentamiento de agua sanitaria, reduciendo significativamente el consumo y favoreciendo un funcionamiento más autónomo y sostenible.
Ficha técnica
- Proyecto: reforma integral de vivienda unifamiliar
- Superficie: 279 m² construidos
- Año: 2023–2024
- Ubicación: entorno natural, vistas a la sierra Calderona
- Programa: vivienda habitual con espacios de trabajo, zonas de invitados y amplias áreas comunes
- Intervención: redistribución de espacios, mejora de envolvente, actualización completa de instalaciones, diseño interior
- Criterios: bioconstrucción, eficiencia energética, confort ambiental (térmico, acústico, lumínico), estética coherente y atemporal
- Estrategias destacadas:
- aislamiento continuo con corcho natural
- sustitución de carpinterías exteriores con control solar pasivo
- instalación de paneles solares
- gran apertura en fachada este con vistas al jardín
- recuperación de terraza superior
- celosía de barro cocido como elemento estructural y separador
- uso de materiales saludables y de bajo impacto
Fotografía: Placer Forés
Estilismo: Laura Torrent

































